Trabajo para vos, por vos. Desde lejos quizá, pero trabajar sí: trabajo por vos. Es dificil de comprender. Me es difícil de comprender. Hoy decido no estar ahí, al lado tuyo, abrazarte, ayudarte directamente, puntualmente. ¡Perdón! Pero es verdad: decido no estar. Y me duele. Me cuesta entenderlo. Lo vuelvo a pensar, meditar y reflexionar cada tres o cuatro meses. Porque es duro. Te lo aseguro. Pero es así. Decido y actúo. Y hoy elijo otra cosa: un camino largo para llegar a vos. Explotando lo que sé, lo que entiendo, lo que hago, lo que soy. Trabajando con tantos, enseñando a tantos, entusiasmando a tantos. Confiando que esos tantos lleguen a vos, trabajen para vos, por vos. Vos y tantos como vos. Ojalá se cree el efecto en cadena, el efecto dominó. Ojalá que esta gota de agua distinta realmente cambie el mar. Ojalá que con mi poco se haga mucho. Lo desconozco hoy y quizá nunca me entere del resultado final. Pero es mi apuesta, y a su vez, mis miles de renuncias por esa apuesta. Creo en esto. Aprovecho los lugares, ambientes, personas y situaciones a las que llego yo y tantos no, para trabajar desde ahí para vos, por vos. Escribo esto... ¿quizá para tranqulizarme? No lo sé. Pero seguro lo escribo para tener en claro lo que decido y para seguir siendo sensible a lo que pasa alrededor.
Dirigido a cada uno de los chicos de la calle.
Probablemente ellos no lean esto. Pero sí lo has leído vos. Ahora, es tu turno: pensá y decidí, toma tu decisión. Sin importar cual sea, ojalá no pierdas la sensibilidad a esta situación.

No hay comentarios:
Publicar un comentario