Acompañado de tan preciosas creaturas (de creación), como son los niños, uno se siente diferente. ¿Será tal vez la pureza que ellos contagian al no haberse contaminado tanto con el mundo? Buuu, no seas tan negativo Kpocha! El mundo estará contaminado pero no totalmente, y eso da esperanzas, esa es la esperanza que al menos tengo yo, y firmemente.
Pero vuelvo al tema principal antes de dispersarme aún más dejando para un futuro artículo el tema del mundo y su contaminación.
Bebés... Te permiten hacer cosas increíbles. Son la justificación perfecta para extraer desde el alma esas payasadas que guardamos dentro y que de otra forma, expresándolas en cualquier otro ambiente cotidiano de nuestras vidas, nos dejarían como ridículos o locos.
¿Se imaginan un padre médico diciéndole a su paciente blblbluublblbluuu con cara de chimpancé? Quizás ese padre consiga que su hijo tome un antibiótico mucho más fácil que recentando formalmente a uno de sus adultos pacientes, su medicina con lujo de detalles en un papel con membrete de 10x15cm.
Bebés... ¿Por qué llaman tanto nuestra atención? ¿Por qué despiertan buenas intenciones, ganas de jugar, abrazar, reír? No lo sé... pero gracias a ellos,
se despiertan muchos payasos ocultos en la seriedad de la sociedad.
aDios!!!
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