jueves, 21 de octubre de 2010

Comenzando el día... (parte 1)

Me toca vivir y conocer la ciudad día a día en el período de tiempo que transcurre desde las 7:30 hasta las 8:00 aproximadamente.
Algún despistado diría "es una media hora cualquiera solamente", pero repito e insisto, dije me toca "vivir" además de conocer... y eso lleva a saborear muchas cosas más que trataré de contarles. Vamos!:

Escapando del cálido hogar que trata de atraparme y convencerme que me quede durmiendo un poco más en mi confortable cama, me toca pasar cerca de la querida escuela Sanantoó y su particular caos de ingreso matutino.

Uno puede, prestando atención y dejando volar su imaginación (lo que mucho no me cuesta), pensar que los padres de los alumnos están jugando un videojuego de playstation, wii, xbox o pc (sólo para ejemplificar algunas plataformas), dónde el objetivo supremo es depositar a sus hijos dentro de la institución educativa. Hay varios niveles de obstáculos y modos de juegos...


Por ejemplo, podemos nombrar el modo "multiplayer" o "multijugador" para no ser tan anglosajón.
En el mismo, papá pilotea a máxima velocidad su auto con el reloj destruyendo los últimos minutos antes de que resuene el timbre de entrada en todo el barrio. Existe entonces una mezcla explosiva de "velocidad" y "poco espacio" debido a que en la calle de acceso a las puertas de la escuela se abotonan, achucharran, pegotean y arriman una cantidad inimaginable de vehículos que tratan de cumplir con el mismo objetivo que este papá que nombré al comienzo de este párrafo: "depositar sus hijos en el seno de la institución educativa".

A este jugador intrépido y hábil que resulta ser papá, se le suma y acompaña mamá! Que entra en acción cuando papá no puede acercarse más con el automotor, quizá porque está estacionado en cuarta fila detrás de una camioneta transformada en transporte escolar que descarga, no sé bien cómo, 47 niños, por supuesto, contorsionistas todos ellos, que tardan 4 o 5 minutos cada uno en volver a adoptar su forma humana luego de haber viajado como plastilinas amoldadas a presión dentro de la camioneta.

Bueno, mamá desempeña un rol muy interesante porque tiene varios objetivos simultáneos. Podría mencionar en primer lugar el ya conocido "depositar sus hijos en el seno de la institución educativa", pero hay más. Mamá también debe cumplir con otros objetivos no tan secundarios. Ella debe ser astuta para saludar y expresar pocas y claras palabras inteligentes a la maestra de su hijo, y así crear una buena imagen y familiar relación, que le será útil ante la necesidad de visitar la escuela por mal comportamiento de su hijo, líos varios o incluso justificar alguna que otra mención por excelente desempeño, mucho más rara de presentarse que los primeros ejemplos.

A su vez, mamá debe reconocer, al trote mientras apunta hacia las puertas principales, a toda otra mamá de los compañeritos de su hijo. Y no sólo reconocerla, deberá también saludarla cálidamente y por supuesto hacer su máximo e intenso esfuerzo para recordar y gritar al paso el nombre de esa otra mamá, también, con la expectativa de crear un lindo gesto que pueda servirle en el futuro para que esa "compañera mamá" cuide, lleve o vaya a buscar a su hijo también a alguna actividad especial o tal acto escolar absolutamente aburrido que todo el mundo quiere evitar.

Por supuesto mamá tiene un objetivo más que es de su encanto: saludar a su hijo con un beso para expresarle su real cariño. Pero por supuesto, su hijo, ante tantas posibles miradas de muchos compañeros francotiradores de oportunidades de gastadas, querrá evitar todo contacto cariñoso o besuqueo de su mamá, lo que genera un cruce de manos, mochila, semi-abrazos o agitaciones de mano a lo lejos para evitar el amoroso y perjudicado así, saludo maternal.

Sólo nos falta mencionar algo no menos importante: ¡mamá debe cumplir todos estos objetivos bajo el inminente ataque de ira de papá que está esperando en el auto! ¿Recuerdan? Estaba atascado en cuarta fila esperando que los niños contorsionistas adquieran de nuevo su forma humana... y lamentablemente casi nunca logra evitar ese desprendimiento de rabia y locura varonil y/o animal de papá que obviamente se las agarra con mamá sin computar y evaluar las enormes dificultades que acarrea mamá y sus objetivos a cumplir.

Y es así como la familia comienza un nuevo hermoso día.


Sólo les conté la primer cuadra que camino al salir de mi hogar... dejemos para una segunda parte de este artículo que pasa cuando llego a cumplir mi objetivo: subirme al colectivo. Les anticipo una fotografía de uno de esos días en que mi objetivo fue cumplido...


aDiós!!!

No hay comentarios: